3 jun 2009

Estas vainas que parecen amarse



Mientras hacía fotos para un temazcal, conocí el arbol del pich, bueno, primero tropecé con sus vainas, mismas que me hipnotizaron, me parecieron tener vida y poesía en su forma, entre caracoles y flores de otro mundo, entre cacao y joya prehispánica, el arbol en el que crecen es majestuoso, tan alto como llega a ser una ceiba pero sin espinas, junté ocho vainas y las incrusté en pares que parecen amarse.