21 ene 2009

Un amor noble, entusiasta e incondicional ha partido.




Gran reto ha sido centrarse en el quilibrio cuando alguien a quien amas y es parte de tu vida deja este mundo de manera violenta y con dolor, Khampa fue mi primer perro en la vida, su personalidad fue la de un niño noble, entusiasta y siempre alegre, siempre trayendo su gran palo de bambú en el hocico moviendo la cola, para luchar por entregarlo y esperar a que le fuera arrojado y saltar dando giros espectaculares a un metro en el aire, asi vivió el mejor amigo que he tenido brincando sonriendo agradecido por el amor que compartimos, sonriendo mientras corría dos kilómetros junto a mi con su cuerpo de lado, tenía una pata delantera más corta que la otra.



Él llegó a mi cuando me enteré que a un compañero de trabajo se lo habian obsequiado pero no podía atenderlo, su nombre en ese entonces era "Luca" un nombre muy ad-hoc para el perro de un chavo gay. Decidí cambiarle nombre por Khampa, en ese momento re-leía el libro de Regina, los khampas son los guerreros nómadas del Tibet, aquellos que Gengis Kan trató de contener como su ejercito para conquistar parte el mundo hasta entonces conocido, aquellos que ayudaron a escapar al Dalai Lama del Potala cuando el ejercito rojo invadió Tibet y aun hoy corren libres con la lenga de afuera de una sonrisa/

QDP

1 comentario:

aeromusa dijo...

Un ladrido dice mas que mil palabras...
lamento tu pérdida
abrezo